La Templanza.

La templanza. Nuria Gomar Mirallave. NGM Salud y Bienestar.
La templanza. Nuria Gomar Mirallave. NGM Salud y Bienestar.
Hola! Buen día! ❤
 
Ha surgido una pregunta sobre cómo lograr estar en el centro de los duales, extremos, opuestos, y lograr el equilibrio.
 
Sinceramente, yo creo que éste es mi proceso por mucho tiempo. Para mí, más que seguirles el baile continuo o rechazarlos, se trata de generar un espacio común de encuentro entre ellos, en el que estén en Armonía.
 
Y curiosamente, me ha conectado profundizar más en la cualidad de,
 
✨✨✨LA TEMPLANZA
 
que creo que puede dar alguna pista sobre cómo hacerlo a quién le resuene, claro. Y para responder a cuestiones y reflexiones, que agradezco mucho que me compartáis.
 
Tal cual he encontrado, buscando su significado, me quedo con éste:
 
📝 «El término templanza es una cualidad humana que consiste en actuar o hablar de forma cautelosa y justa, con sobriedad, con moderación o continencia para evitar daños, dificultades e inconvenientes. Proviene del latín templararia.
 
La templanza es una virtud que permite al individuo controlar las pasiones, vicios e impulsos frente a las seducciones de los deseos, placeres o instintos. La templanza requiere buen juicio, prudencia, discernimiento, precaución y sabiduría.
 
La templanza es un valor que permite al individuo tener dominio y control sobre sus actos, logrando mantener el equilibrio a través del disfrute de las cosas, sin caer en el exceso, ya que se puede transformar en un daño.» 📝
 
Guiada por la información de acceso y mi propia opinión, podría decir que, en mi opinión,
 
La Templanza mezcla los opuestos con sabiduría.
 
Es la alquimia, en prudencia y neutralidad, que mezcla los elementos de la vida, etiquetados como «buenos» y «malos», para crear una obra de arte propia.
 
En las relaciones, ayuda a equilibrar opuestos, y utilizar aquello que es diferente a nosotros para ampliar nuestra mirada, tomando lo que podemos integrar del otro en nosotros.
 
En el Amor, es la reciprocidad, ayuda a tomar responsabilidad sobre la forma de Amar conscientemente, como un aprendizaje, como una práctica que va evolucionando conforme nosotros vamos evolucionando, desde la ignorancia a la sabiduría.
 
Ayuda a no generar expectativas sobre cualquier situación, basadas en el apego al resultado o al deseo de controlar lo que suceda, más bien se centra hacia dentro, dando más importancia a la intención, a partir de la cual, se deja que todo se manifiesta tal como Sea. Nos ayuda a lograr un 50/50, dentro/fuera.
 
Ayuda a posicionarse y a tomar decisiones de manera responsable y coherente.
No busca tanto cambios extremos, sino la transformación y el propio cambio, si es necesario, a partir de algo que ya Es y ya tenemos, hacia algo mejorable, en sentido de una cualidad más pulida y/o purificada.
 
En la realización de una profesión, trabajo o acción, ayuda a integrar todos los elementos, a crear alianzas, a unificar esfuerzos, dones, talentos, más que desunir y separar, a buscar una armonía en los lugares y con las personas, elegidas con cuidado, mesura, prudencia, por convicción y no por obligación. Ayuda a saber los límites, el sí y el no, de nuevo el posicionamiento, dentro de una coherencia cardíaca en el centro entre el puro raciocinio y el impulso emotivo.
 
Ayuda a la auto-observación, auto-escucha, auto-cuidado, para nada egoísta, todo lo contrario, para poder ofrecerse mejor al Mundo.
 
No acelera el tiempo ni lo retrasa, realmente no está sujeta a tiempo tanto como a la magia y al poder que representa cada granito de arena del momento presente. Vive intensamente en la frescura del mismo instante. Y tiene la capacidad de observarse cada vez que se dispersa en el salto temporal, para traer la consciencia de nuevo al presente, de una forma amable, amorosa, compasiva, bondadosa.
 
Seguro hay mucho más que opinar bajo otras reflexiones, experiencias, miradas y puntos de vista e invito siempre a hacerlo y compartirlo, si quieres. Al final, todo aporta, suma, nutre y enriquece.
Gracias! 🙏🏻💕

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